Síndrome de Ehlers-Danlos

Denominación

Los epónimos del síndrome son Edvard Ehlers, de Dinamarca, quien lo describió en 1901 con base en la hiperelasticidad dérmica, la hiperlaxitud articular e hiperequimosis múltiple, y Henri-Alexandre Danlos de Francia, en 1908, quien lo observó en un paciente con pseudotumores moluscoides. El nombre fue sugerido por primera vez en 1934 por Poumeau-Delille y Soulie.

Fue clínicamente identificado hace más de un siglo por dermatólogos, y posteriormente reumatólogos y genetistas se implicaron en la descripción. Hoy en día, aún su diagnóstico es tardío debido al poco conocimiento de los médicos, y es generalmente descrito en base a la piel elástica y el contorsionismo que presentan algunos pacientes, pasando así por alto sus síntomas multisistémicos, que afectan la salud física y (y eventualmente psicológica) de quienes lo padecen.

Descripción

El Síndrome de Ehlers-Danlos (o “los Síndromes” de Ehlers-Danlos) engloba a un grupo de enfermedades hereditarias del tejido conectivo muy variables, tanto en la manera en que afectan al cuerpo como en sus causas genéticas.

En el Síndrome de Ehlers-Danlos (o SED) se encuentra afectado el colágeno; la proteína más abundante del tejido conectivo, que funciona como un “pegamento”, brindándole al cuerpo fortaleza y elasticidad para el movimiento. También pueden estar afectadas otras proteínas que se relacionan con el colágeno.

El tejido conectivo es el material del cuerpo que une, brinda soporte, fuerza y flexibilidad y separa diferentes tejidos y órganos.

En general, el SED caracteriza por una tríada de hiperlaxitud (o hipermovilidad) articular (articulaciones que se estiran más allá de normal), piel que puede estirarse más de lo normal y/o piel suave, frágil y fina, y fragilidad generalizada de los tejidos corporales, que predispone a todo tipo de problemas estructurales y funcionales.

Cualquier lesión en la piel puede demorar mucho tiempo para sanar. Las cicatrices pueden tornarse anormales (finas, papiráceas, hundidas, protuberantes), y pueden extenderse, dejando grandes marcas.

Las articulaciones hiperlaxas predisponen al desarrollo de lesiones reiteradas (tanto de tejidos blandos, como dislocaciones y subluxaciones). El dolor articular, de aparición temprana, progresivo y persistente, es característico de la enfermedad.

Los vasos sanguíneos y los órganos internos pueden ser mucho más frágiles que los de la población general, y en algunos casos pueden sufrir rupturas espontáneas.

Dado que la afectación genética en el SED altera la estructura del colágeno (o de proteínas relacionadas con él), los problemas resultantes pueden ser generalizados.

La afectación o severidad es muy variable y puede presentarse en áreas que podrían parecer no relacionadas entre sí (por ejemplo, piel, articulaciones, sistema nervioso autónomo, sistema digestivo, sistema respiratorio, corazón, ojos, etc.).

El Síndromes de Ehlers-Danlos (o SED) actualmente se clasifica en trece tipos (o subtipos), cada uno de los cuales tiene un conjunto de criterios clínicos que ayuda a los profesionales de la salud a establecer el diagnóstico.

Sin embargo, existe un solapamiento entre los síntomas de los diferentes tipos de SED, y entre el SED y otras enfermedades hereditarias del tejido conectivo; por ejemplo, los trastornos del espectro hiperlaxo (una enfermedad caracterizada por hiperlaxitud articular asociada a síntomas principalmente articulares), el Síndrome de Marfan, el Síndrome de Loeys-Dietz y la Osteogenesis Imperfecta.

También existe mucha variabilidad en los síntomas y niveles de afectación dentro de un mismo tipo de SED, y e incluso entre miembros afectados de la misma familia.

El diagnóstico definitivo para todos los tipos de SED se obtiene mediante estudios moleculares, que identifican mutaciones (alteraciones genéticas) en determinados genes. El único tipo de SED que a la fecha no tiene confirmación genética es el más frecuente, el SED hiperlaxo, ya que en ese tipo aún se desconocen las mutaciones que lo provocan.

Tipos de SED

SED clásico [genes afectados COL5A1, COL5A2, raramente COL1A1]. Afecta principalmente la piel, la cicatrización y curación de las heridas y las articulaciones. Las articulaciones pueden ser hiperlaxas, asociándose a dolor. La piel, que se puede estirarse más de lo normal, se desgarra fácilmente, y no cicatriza bien, provocando cicatrices atróficas extensas.

SED parecido/similar al clásico [gen afectado TNXB]. Se distingue por la hiperlaxitud generalizada de las articulaciones; la piel hiperextensible, suave y/o aterciopelada con facilidad para desarrollar moretones, pero sin la típica cicatrización atrófica del SED clásico.

SED cardiaco-valvular [gen afectado COL1A2]. Implica una grave enfermedad cardiaco-valvular que requiere una cirugía de reemplazo de válvula. También presenta elasticidad variable de la piel, cicatrices atróficas e hiperlaxitud articular.

SED Vascular [gen afectado COL3A1, raramente COL1A1]. Es el tipo más grave, debido a la posibilidad de acortar la esperanza de vida. Los traumatismos menores pueden provocar hematomas y desgarros de piel extensos. La ruptura arterial es la causa más común de muerte súbita. En la niñez se producen moretones frecuentes con mucha facilidad, a veces acompañados de una llamativa luminosidad y translucidez de la piel. Otros rasgos adicionales pueden incluir moretones inusuales sin causa identificada, envejecimiento prematuro de manos y pies, aparición temprana de venas varicosas, y rasgos faciales característicos, con ojos prominentes, labios finos, mentón pequeño y nariz fina. En ausencia de antecedentes familiares, el diagnóstico de SED vascular a menudo no se considera hasta después de la ruptura de un vaso sanguíneo importante o de un órgano hueco.

SED hiperlaxo Aún no se ha identificado su causa genética; evoluciona con el tiempo. En los primeros años de vida implica una gran flexibilidad, propensión a los esguinces y dislocaciones y dolor, generalmente limitado a las extremidades inferiores y/o que se produce al realizar tareas motoras finas o repetitivas; puede ser característica la facilidad para fatigarse. Entre la segunda y la cuarta década de la vida aparece el dolor musculoesquelético más extendido, y que empeora progresivamente; dolor de cabeza y dolor pélvico en las mujeres, exacerbación de la fatiga, que suele estar asociada con dolencias adicionales. En la adultez y vejez puede producirse una reducción general de la movilidad articular y una reducción significativa de la funcionalidad, debido a los síntomas incapacitantes de dolor y fatiga, y a las limitaciones derivadas de la reducción de la masa muscular y la debilidad, as lesiones anteriores y el desarrollo de artritis/artrosis.

SED artrocalasia [genes afectados COL1A1, COL1A2]. Muestra una severa hiperlaxitud articular generalizada, dislocación bilateral congénita de cadera y subluxaciones y dislocaciones recurrentes de articulaciones, tanto pequeñas como grandes.

SED dermatosparaxis [gen afectado ADAMTS2]. Produce una extrema fragilidad de la piel, con piel redundante, casi laxa, y una severa susceptibilidad a desarrollar hematomas.

SED cifoescoliosis [genes afectados PLOD1, FKBP14]. La afectación en el gen PLOD1 resulta en una curvatura anormal de la columna vertebral al nacer, reducción del tono muscular e hiperlaxitud articular. Cuando la afectación está en el gen FKBP14, la enfermedad se caracteriza por cifoescoliosis, reducción severa del tono muscular al nacer, con atrofia muscular, hiperlaxitud articular y pérdida auditiva congénita.

Síndrome de Córnea Frágil [genes afectados ZNF469, PRDM5]. Presenta una córnea delgada y frágil, con un mayor riesgo de ruptura corneal espontánea.

SED espondilodisplásico [genes afectados B4GALT7, B3GALT6, SLC39A13]. La afectación en el gen B4GALT7 produce baja estatura y discapacidad intelectual. Si está afectado el gen B3GALT6 produce rasgos característicos en la cabeza y la cara; curvatura anormal de la columna vertebral; hiperlaxitud articular y articulaciones deformadas y rígidas; baja estatura; osteoporosis con múltiples fracturas y discapacidad intelectual. Cuando está afectado el gen SLC39A13, la enfermedad se caracteriza por una estatura moderadamente baja; piel hiperelástica, aterciopelada y delgada con un patrón venoso fácilmente visible, facilidad para la formación de hematomas y cicatrices atróficas; dedos delgados y afilados, palmas de las manos arrugadas y una considerable atrofia; hiperlaxitud de las articulaciones distales, que con el correr del tiempo da lugar a contracturas.

SED múculocontractural [genes afectados CHST14, DSE]. Provoca características distintivas en la cabeza y la cara; presenta múltiples articulaciones deformadas y rígidas al nacer, incluidos los pulgares aductores y el pie zambo; produce rasgos característicos en la piel, incluidos finos pliegues palmares; formas peculiares de los dedos; deformidades progresivas de la columna vertebral y los pies; grandes hematomas subcutáneos; y afectación oftalmológica y urogenital.

SED miopático [gen afectado COL12A1]. Implica debilidad muscular, que se presenta en la infancia o la niñez y se asocia con la rigidez de las grandes articulaciones proximales e hiperlaxitud de las articulaciones distales. La debilidad muscular tiende a mejorar con la edad hasta la edad adulta, con un cierto deterioro en la cuarta década de vida.

SED periodontitis [genes afectados C1R, C1S]. Provoca una inflamación temprana del tejido alrededor de los dientes, con una extensa destrucción de las encías y pérdida de dientes, que comienza en la infancia o la adolescencia.

Tratamiento

El SED no tiene cura, ni tratamiento específico.

El diagnóstico temprano es crucial para que las personas puedan acceder al tratamiento y a los cuidados necesarios.

El tratamiento de esta enfermedad es multidisciplinario y debe incluir diferentes especialidades médicas, dependiendo de los problemas particulares de cada persona afectada. El tratamiento del dolor crónico y de sus consecuencias psicológicas (si las hubiera) es fundamental en esta enfermedad.

Los controles periódicos pueden ayudar a detectar y tratar problemas, aunque la mayoría de los síntomas se tratan a medida que se presentan. El conocimiento de la patología por parte de los profesionales tratantes es fundamental para obtener el tratamiento adecuado, y para que las personas puedan acceder a una calidad de vida razonable.

Redactado por: Alejandra Guasp, de Genéticamente Incorrecta.
Con contribuciones de: Geraldine Garnique, de SED Perú.

Fuentes:

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Yen JL, Lin SP, Chen MR, Niu DM. Clinical features of Ehlers-Danlos syndrome. J Formos Med Assoc. 2006;105(6):475‐480. doi:10.1016/S0929-6646(09)60187-X – Abstract